Garantía y Calidad

Garantía desde el Origen

Somos empresa productora de semillas de flora silvestre. A lo largo de los años hemos desarrollado una metodología de trabajo técnificado y profesional. Nuestra empresa está situada en una de las zonas con mayor diversidad botánica de nuestra geografía peninsular, en plena falda de Sierra Morena, donde recolectamos gran parte de nuestras producciones. Esta cercanía permite que el tránsito de las semillas y frutos desde que son recolectados hasta que son procesados y almacenados sea realizado en un plazo mínimo de tiempo garantizando de esta forma tanto la trazabilidad como la calidad de las semillas y frutos obtenidos.

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¿Por qué Semillas de Flora Silvestre?

En comparación con las semillas cultivadas, las semillas de flora silvestre atesoran gran parte de la diversidad genética de una especie. Poseen mayor grado de dureza y resistencia a suelos pobres y climas extremos, y por consiguiente, poseen mayor grado de adaptabilidad a cualquier tipo de clima y suelo, propio de su especie. Además presentan mayor grado de resistencia y resiliencia ante problemas de plagas y enfermedades.

Su uso favorece la diversidad botánica y la pureza varietal en todo aquel proyecto de restauración y lugar donde sean introducidas.

También, en casos de cultivos de extracción de esencias, las propiedades organolépticas de éstas especies silvestres, está demostrado que presentan mayores contenidos y de mejor calidad que las especies tradicionalmente cultivadas.

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Compromiso y Experiencia

La base de nuestra labor es la actividad recolectora. Para ello contamos con un equipo recolector profesional con más de 20 años de experiencia controlando y recolectando más de 850 especies autóctonas de flora silvestre repartidas por toda la geografía de la Península Ibérica y comprometidos con el respeto y protección de la Naturaleza.

Al ser productores-recolectores, controlamos nuestras producciones desde el origen. Realizamos prospecciones periódicas y exhaustivas de las poblaciones naturales. Hacemos seguimiento de los estados de maduración de frutos y semillas para, llegado el momento, proceder a la recolección en su mejor estado de maduración. Utilizamos técnicas de recolección manuales y artesanales, no dañinas, además de contar con procedimientos y maquinaría específica que garantizan óptimos resultados de calidad en la obtención de semillas.

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I + D + I

Desde la misma creación de nuestra empresa, el desarrollo e investigación en los diferentes ámbitos de actuación de nuestra actividad ha sido y es una filosofía de trabajo siempre constante y muy presente en la toma de decisiones.

Ejemplo de ello es la puesta en valor de nuevas semillas de especies silvestres, hasta ahora desconocidas por el gran público, cuyas características intrínsecas son susceptibles de diferentes usos por su potencial y capacidad de satisfacer diferentes necesidades en diversos campos.

También inestigamos y desarrollamos procedimientos, herramientas (maquinaria) y métodos específicos para la manipulación y procesado de semillas de flora silvestre .

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Procedimiento y Metodología

El punto de partida de todo el proceso que sigue cada una de nuestras semillas comienza en las poblaciones silvestres de los espacios naturales que se encuentran a lo largo de toda nuestra geografía peninsular.

La selección adecuada de especies en montes y pastos, y su posterior recolección, es la base de nuestra actividad productiva. Dicha actividad de identificación, selección y posterior recolección de semillas, requiere de una laboriosa prospección de poblaciones naturales así como de unos adecuados conocimientos técnicos para la adecuada identificación por parte de nuestro equipo técnico.

Una vez identificadas y seleccionadas las poblaciones y especies a recolectar comienza el proceso de solicitud y obtención de los diferentes y preceptivos permisos de recolección ante las diferentes administraciones y organismos competentes en la materia.

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Certificación Material Forestal de Reproducción

El Certificado de Material Forestal de Reproducción hace referencia a la regulación en la recolección y comercialización de semillas de especies (fundamentalmente de especies coníferas y frondosas) que cuentan con certificados de calidad y origen. La regulación entró en vigor en el año 2003, y viene recogida en el RD 289/03, del 7 de Marzo, que traspone y adapta a nuestro país la Directiva Europea 1999/105/CE sobre Comercialización de Material Forestal de Reproducción y es el instrumento que facilita la tarea en la toma de decisiones en materias como la admisión de los diferentes tipos de materiales base, de las condiciones con las que han de ser producidas y comercializadas las semillas y plantas, así como el uso adecuado de ellas, en líneas generales, regula el ámbito de aplicación, las especies a regular, las categorías, así como los requisitos de los materiales base, y por último los sistemas de control y certificación.

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Zonas Edafoclimáticas

Para la confección de las mejores mezclas de semillas adecuadas a cada zona o región de la Península Ibérica y destinadas a la restauración paisajística, en Semillas Cantueso hemos desarrollado diferentes composiciones de semillas, atendiendo a los condicionantes edafoclimáticos que están presentes en nuestra geografía peninsular.

Determinando las principaes características de las diferentes regiones edafoclimáticas hemos seleccionado, de manera genérica, las especies más adecuadas para su uso en cada región. 

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Aspectos Técnicos

Concepto de germinación

La semilla es la encargada de propagar la especie y dispersarla, tanto en el tiempo como en el espacio. Debido a ello la mayoría de las semillas pueden permanecer durante largos períodos en un estado durante el cual las actividades vitales se reducen al mínimo, a la espera de que las condiciones ambientales sean favorables y pueda tener lugar la germinación. Por ello, el proceso de germinación constituye la recuperación de la actividad biológica de los diferentes tejidos de la semilla.

Cuando la semilla ha originado una plántula normal capaz de convertirse en condiciones favorables en una planta adulta se considera que la semilla ha germinado. Como norma se considera que una semilla ha germinado cuando la radícula atraviesa la propia cubierta de la semilla.

Este proceso se inicia con la absorción de agua por parte de la semilla, lo cual permite rehidratar los tejidos y finaliza con el crecimiento de la radícula.

Fases del proceso de germinación

Fase de hidratación: En esta fase se produce la absorción de agua por los tejidos que forman la semilla. Este proceso tiene una duración variable según cada especie. Esta hidratación posibilita que se activen los procesos metabólicos que inician la fase de germinación y crecimiento

Fase de germinación: Durante esta fase tienen lugar transformaciones metabólicas que preparan el desarrollo de la plántula. En esta fase aumenta la absorción de agua y se estabiliza el consumo de oxígeno.

Fase de crecimiento: Es la última etapa de la germinación, durante la cual se pueden observar en la semilla cambios morfológicos, en concreto la elongación de la radícula. Durante esta fase aumenta progresivamente el consumo de agua y oxígeno.

Una vez que la radícula ha roto la cubierta seminal se inicia el desarrollo de la plántula, el cual implica un gran consumo energético que obtiene mediante la movilización de las reservas nutritivas de la semilla.

Concepto de dormición de semillas

La dormición (o letargo) es el estado en el cual, una semilla viable y madura no germina, aunque las condiciones externas de temperatura, humedad y oxígeno sean adecuadas.

Esto se debe a que cualquier mecanismo que tienda a posponer la germinación facilitará la dispersión en el espacio de la semilla.

La dormición puede estar debida a dos motivos:

  1. Las cubiertas de la semilla que interfieren en la entrada de agua y oxígeno al interior o bien debido a la presencia de inhibidores hormonales de la germinación en la cubierta.

  2. Por dormición embrionaria debida a la presencia de sustancias inhibidoras de la germinación, como por ejemplo el ácido abscísico, en los propios tejidos del embrión.

Tratamientos pregerminativos

Al ser nuestras semillas recolectadas directamente del medio natural y ser especies silvestres en algunos casos requieren un periodo de latencia o dormición (para prevenir que en la naturaleza germinen en condiciones no favorables), esto se consigue con los tratamientos pregerminativos que buscan romper esas condiciones de latencia o dormición que se dan en la naturaleza. Por ello cada especie requiere un tratamiento específico. Los tratamientos pregerminativos son los siguientes:

Estratificación: Se basa en colocar las semillas en capas o estratos húmedos, usando como sustrato por ejemplo arena, vermiculita o tierra. El período de estratificación varía según la especie. Tiene como objetivo desbloquear los procesos físico-químicos internos del embrión que provocan la dormición endógena. Puede ser de dos tipos:

  1. En frío (2-5ºC): Se busca imitar las condiciones naturales a las que se ven sometidas las semillas en invierno en nuestras latitudes. Este tipo de estratificación suele durar desde 1 mes a 3 meses.

  2. En caliente (20-30ºC): Previamente a la estratificación fría. En algunos casos es conveniente una estratificación en caliente que suele durar desde 1 semana a 3 meses.

En ambos tipos de estratificación es necesario que el recipiente en el que se efectúe la estratificación este cubierto para evitar la pérdida de humedad en el sustrato y también debe estar aireado para la correcta oxigenación del medio.

Escarificación: consiste en romper, rayar, alterar mecánicamente o ablandar las cubiertas de las semillas para hacerlas permeables al agua y a los gases. Puede ser de cuatro tipos:

  1. Mecánicamente: mediante lijado o punción que consigue fisurar o romper la testa de la semilla. Esto se consigue con lijas, pequeños alicates, martillos, punzones o escarificadoras mecánicas. En el caso de hacerlo a mano y para evitar daños al embrión se debe hacer justo encima de los extremos de los cotiledones.

  2. Térmica húmeda: sumergiendo las semillas en un baño de agua caliente con una temperatura de 100ºC que se deja enfriar gradualmente hasta la temperatura ambiente.

  3. Térmica seca: mediante la incubación de las semillas en estufa a temperatura entre 105-115ºC.

  4. Con ácido sulfúrico: sumergiendo las semillas en una disolución de ácido sulfúrico, el período de tratamiento dependerá del tipo de semilla y de la concentración del ácido. Tras el tratamiento es conveniente lavar las semillas agua varias veces para eliminar los restos de ácido.

Lixiviación: Mediante el remojo en agua durante un tiempo determinado que abarca desde las 12-24 horas hasta varios días. Esto ayuda a eliminar las sustancias inhibidoras de la germinación de sus cubiertas.

Tratamientos hormonales: Estos son necesarios cuando la semilla posee sustancias inhibidoras de la germinación. Para ello las semillas se sumergen en una solución de ácido giberélico (GA3) durante varias horas.

Conservación de semillas

La conservación de las semillas tiene como objetivo la conservación de su viabilidad y vigor durante un tiempo razonable. Para la conservación de semillas hay que tener en cuenta el tipo de semilla según su comportamiento al almacenamiento, hay tres tipos:

  1. Semillas con comportamiento al almacenamiento ortodoxo: pueden mantenerse satisfactoriamente en condiciones de baja temperatura y baja humedad sin daño para la semilla. La temperatura idónea se sitúa en el rango de los 2-5ºC y pueden mantenerse en estas condiciones durante varios años.

  2. Semillas con comportamiento al almacenamiento recalcitrante: estas semillas suelen germinar inmediatamente después de ser dispersadas y suelen ser de latitudes de temperaturas medias o elevadas. Por ello cuando comienzan a secarse la viabilidad de la semilla comienza a decaer. El almacenamiento de estas semillas debe realizarse a bajas temperaturas (nunca por debajo de -2ºC) y con alto contenido en humedad.

  3. Semillas con comportamiento al almacenamiento intermedio: son semillas que se pueden almacenar a medio plazo bajo condiciones de humedad y temperatura muy bien definidas.

Condiciones de cultivo

Para el cultivo de las semillas se requiere que el medio en el que se siembren reúna diversas condiciones:

Humedad: La humedad del suelo produce la hidratación de la semilla, la cual favorece el desarrollo del embrión que rompe la cubierta. El grado de humedad es importante porque una humedad baja no activa el proceso de germinado y una humedad demasiado alta impide que capte el oxígeno que necesita el embrión y puede favorecer la aparición de microorganismos.

Temperatura: La temperatura influye sobre las enzimas que regulan las reacciones bioquímicas que ocurren en la semilla tras su rehidratación, ya que cada enzima tiene un rango de temperatura adecuado.

Las temperaturas adecuadas para la germinación varían de unas especies a otras, los límites de temperatura suelen ser muy estrechos en especies muy adaptadas a sus hábitats y más amplios en semillas con amplia distribución ecológica. Las semillas de especies mediterráneas suelen germinar a temperaturas comprendidas entre 15ºC y 20ºC. Hay que añadir que las temperaturas óptimas de germinación no tienen por qué coincidir con las óptimas de crecimiento.

Oxígeno: El embrión necesita disponibilidad de oxígeno para mantener sus actividades metabólicas. Generalmente la mayor parte de las semillas germinan con una concentración normal de oxígeno (21%), excepto las especies acuáticas, ya que en ese medio el oxígeno escasea y la concentración suele estar entre el 5% y el 10%.

La cubierta de la semilla puede suponer en algunos casos un problema ya que puede reducir la difusión de oxígeno al interior de la semilla. Hay que recalcar que a medida que aumenta la cantidad de agua a disposición de la semilla, disminuye la cantidad de oxígeno que llega al embrión, por lo que la semilla necesita una cantidad específica de agua.

Iluminación: Se pueden clasificar las semillas en tres tipos según sus necesidades lumínicas:

  1. Fotosensibilidad positiva: Semillas que normalmente solo germinan bajo condiciones de iluminación. Este tipo de semillas no germinan si están enterradas a una cierta profundidad.

  2. Fotosensibilidad negativa: Semillas que germinan preferentemente en oscuridad, siendo la iluminación un factor negativo. Este tipo de semillas para poder germinar deben situarse a cierta distancia del suelo para evitar el efecto inhibidor de la luz.

  3. No fotosensibles: Semillas indiferentes a las condiciones lumínicas.

Material forestal de reproducción (MFR)

Los Materiales Forestales de Reproducción (MFR) constituyen una parte esencial de todo proceso de reforestación o regeneración artificial de nuestros ecosistemas naturales.

A corto plazo constituyen el elemento básico para realizar repoblaciones y sus características morfológicas y genéticas determinan las características de las futuras masas forestales en términos de composición, adaptación, crecimiento, etc.

La norma básica que regula todo el procedimiento de la comercialización de este tipo de fuente viene regulada en el Real Decreto 289/03, del 7 de marzo de 2003. En líneas generales, regula el ámbito de aplicación, las especies a regular, las categorías, así como los requisitos de los materiales base, y por último los sistemas de control y certificación.

Así, en Semillas Cantueso contamos con un extenso catálogo de especies forestales que reúnen todos los requisitos legales necesarios para la certificación de este tipo de material genético.

El material forestal de reproducción se divide en cuatro categorías:

  1. Identificada: Etiqueta amarilla. Es el material de reproducción obtenido de materiales de base registrados por la Autoridad designada que puede ser fuente semillera, no hace ningún tipo de selección fenotípica y únicamente está garantizado su origen, como por ejemplo un rodal situado dentro de una única región de procedencia.

  2. Seleccionada: Etiqueta verde. Es el material de reproducción obtenido de materiales de base que se corresponden con un rodal situado dentro de una única región de procedencia, que hayan sido seleccionados fenotípicamente a nivel de población y que satisfacen las exigencias del Real Decreto 289/03.

  3. Cualificada: Etiqueta rosa. Se corresponde con el material de reproducción obtenido de materiales de base que se corresponden con huertos semilleros no testados con progenitores de familias, clones o mezclas de clones.

  4. Controlada: Etiqueta azul. Es el material de reproducción obtenido de materiales de base que se corresponden con rodales, huertos semilleros, progenitores de familias, clones o mezclas de clones y cuya superioridad ha sido demostrada mediante ensayos comparativos o estimada a partir de la evaluación genética de los componentes de los materiales de base y de su ganancia genética.

Consideración respecto a la naturaleza, morfología y pureza de semillas de flora silvestre

Nuestras semillas al ser recolectadas del medio silvestre pueden presentar variaciones en el tamaño y morfología con respecto a las semillas obtenidas mediante cultivo en condiciones controladas.

Además al ser especies silvestres recolectadas en el medio natural pueden presentar impurezas propias del medio como minúsculos restos de tierra, restos de la propia planta o de plantas cercanas.

No hay que olvidar que a pesar de que garantizamos de la calidad de nuestras semillas, la mayor parte del éxito en su cultivo depende de las buenas prácticas viveristas que se lleven a cabo para su cultivo tales como pretratamientos, técnicas de siembra y condiciones de cultivo, riego, etc.

Fuentes bibliográficas:

España. Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía. (2003). Material Vegetal de Reproducción: Manejo, Conservación y Tratamiento. Sevilla: Junta de Andalucía.

Pemán, J., Navarro, R. M., Nicolás, J. L., Prada, M. A., Serrada, R. (2012). Producción y manejo de semillas y plantas forestales. Tomo 1. Madrid: Organismo Autónomo Parques Nacionales. Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio ambiente.

Prada. M.A., Arizpe. D. (2008). Manual de propagación de árboles y arbustos de ribera. Una ayuda para la restauración de riberas en la región mediterránea. Valencia: Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda. Generalitat Valenciana.