AGRICULTURA SOSTENIBLE

Cubiertas vegetales para Control de Erosión

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Incrementa el número de insectos polinizadores, y mejora de sus hábitats naturales.

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Favorece la creación de espacios de reserva adecuados para la fauna.

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Favorece la protección adicional de suelos.

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Incrementa de la capacidad de retención de humedad.

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Incrementa el rendimiento de los cultivos.

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Incrementa el valor añadido de las cosechas.

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Facilita el acceso a programas de ayudas medioambientales.

Para un modelo de agricultura sostenible es necesario el uso adecuado de una cubierta vegetal como sistema de mantenimiento del suelo. Esto tiene un efecto muy beneficioso para el suelo, dándole estructura y fertilidad, controlando la erosión o disminuyendo el riesgo de transferencia de los productos fitoquímicos a los acuíferos, ya que el uso de las cubiertas vegetales permiten también limitar el uso de herbicidas y plaguicidas, a la vez que su uso, regula el aporte de nutrientes a los cultivos y aumenta el porcentaje de materia orgánica en el suelo.

En definitiva el uso de cubiertas vegetales en los ecosistemas agrícolas presentan una serie de ventajas medioambientales, que repercuten de manera muy directa beneficiosa en la producción de los cultivos.

Cubiertas vegetales para el Olivar

Los efectos de la erosión asociada al cultivo del olivar, son patentes a lo largo de toda nuestra geografía, motivo por el que desde hace años administraciones y empresas han centrado sus esfuerzos en la corrección y prevención de las pérdidas de suelo que se derivan de prácticas de cultivo poco respetuosas con nuestro medio ambiente. En este sentido, la siembra de mezclas adecuadas de herbáceas para las calles del olivar, han demostrado ser una solución efectiva, económica y respetuosa con el medio, que suponen un interesante valor añadido para uno de los productos más señeros de la agricultura andaluza.

Por este motivo, la propia Unión Europea ha estimulado estos años el uso de este tipo de cubiertas, ofreciendo incentivos a los agricultores que apuesten por las buenas prácticas medioambientales en sus cultivos.

En este sentido, en SEMILLAS CANTUESO contamos con una amplia relación de especies, que ajustadas a las condiciones particulares de cada uno de nuestros clientes (climatología, orografía, calidad del suelo), aseguran una adecuada sujeción del suelo del olivar, evitando pérdidas del mismo, propiciando la correcta filtración del agua y minimizando los efectos de las lluvias torrenciales, a la par que convierten el olivar en un espacio adecuado para fauna asociada al propio agrosistema.

Consejos de cultivo:

La época adecuada para la siembra de estas cubiertas vegetales es al comienzo de la época de lluvias, a comienzos del otoño, lo que asegurará un correcto crecimiento de la misma. Para evitar posibles competencias entre el propio olivar con la cubierta, se recomienda la siega de la misma a inicios de la primavera, para dejar un rebrote posterior que facilitará la auto-resiembra de la misma, aumentando así la efectividad de la misma y minimizando el coste económica y ambiental.

Composición de semillas para el olivar ↓

Cubiertas vegetales para viñedos

La cubierta vegetal supone una herramienta muy interesante en la gestión del viñedo, que incide directamente en el vigor, rendimiento y calidad del mismo, y por tanto, en su productividad. Además de los reconocidos beneficios sobre la erosión del suelo, a semejanza de cubiertas vegetales para otros agrosistemas, como el olivar, las cubiertas para viñedos favorecen una adecuada estructuración del suelo, aumentando su fertilidad y mejorando la relación de productividad, cuestión vital para asegurar la obtención de productos vitivinícolas de primera calidad.

Las cubiertas vegetales, además, tienen un efecto positivo sobre el microclima del cultivo, lo que proporciona una mejora sobre el estado sanitario de la vid y la calidad de la uva.

La Organización Internacional de la Viña y del Vino (OIV), considera que una cubierta vegetal es un parámetro importante para una viticultura sostenible. Cuando se tiene una cubierta vegetal hay una disminución de la superficie foliar, siendo este un efecto positivo sobre el microclima ya que hay un aumento en la porosidad del follaje y una mayor insolación recibida por las hojas y racimos. Hay también mejoras en el microclima de la planta, el cual proporciona un efecto favorable sobre el estado sanitario de la vid, y por tanto, de la calidad de la uva.

Si se mira desde un punto de vista cualitativo, la cubierta vegetal tiene incidencia en el contenido polifenólico del mosto y del vino procedente de las variedades tintas. Generalmente el contenido de antiocianos y polifenoles tiende a aumentar con el sistema de mantenimiento del suelo, provocando un aumento del color del vino. Por ello desde SEMILLAS CANTUESO, apostamos por ofrecer diversas relaciones de especies adecuadas para cada región vinícola, en función al clima, el suelo y los factores orográficos.

Composición de semillas para viñedos ↓

Cubiertas vegetales para frutales

Los cuatros pilares básicos de la fruticultura ecológica radican en la gestión integral del suelo para evitar pérdida en la calidad del mismo, el control ecológico de plagas, el fortalecimiento de la biodiversidad asociada al cultivo, y muy especialmente la fertilización biológica del fruto. Estos cuatro puntales se alcanzan con una gestión integral del territorio sobre el que se asientan las hileras de frutales, teniendo la vegetación asociada a las calles del cultivo, un papel fundamental en su consecución.

Del uso apropiado de mezclas de revegetación, que incluyan las características edáficas, las condiciones climáticas, y el propio tipo de frutal al que van destinadas, se alcanzará de un modo fácil y económico un importantísimo valor añadido de cara al fomento de la fruticultura ecológica. En este sentido, las mezclas de revegetación no sólo juegan un valioso papel como estructuradores del suelo, evitando pérdidas por erosión, favoreciendo la hidratación radicular y fijando nutrientes al suelo, sino que también resultan vitales para el mantenimiento del cultivo frutícola propiciando una entomofauna asociada ideal para la fertilización del mismo, que asegure una cosecha abundante y de calidad.

En SEMILLAS CANTUESO apostamos por la calidad de la vegetación autóctona, elaborando mezclas a medida del agricultor, que ayuden a cuidar los suelos agrícolas a la vez que sean especies de plantas atractivas para insectos polinizadores. Proponemos por tanto mezclas que vinculen proporciones adecuadas de herbáceas y gramíneas apropiadas, de fácil mantenimiento, junto con especies aromáticas ideales para la mejora de la biodiversidad asociada al cultivo.

Composición de semillas para frutales ↓

Márgenes, linderos y setos de polinización

La tendencia a la simplificación de los cultivos, en especial de los intensivos, ha derivado en un empeoramiento sustancial de las cualidades biológicas de los mismos, minimizando, cuando no eliminando totalmente, la presencia natural de flora silvestre y de insectos polinizadores, vitales entre otras cosas, para el control de plagas o la propia polinización de los cultivos.

Una adecuada composición de vegetación atrayente de insectos puede llegar a incrementar en 10 el número de especies de entomofauna auxiliar, siendo la mortalidad de cocoides y pulgones el doble gracias a este tipo de plantas. La utilización de plantas insectarias y polinizadoras es beneficiosa ya que puede sustituir a los pesticidas, que matan tanto a insectos dañinos como a beneficiosos.

Así en SEMILLAS CANTUESO proponemos una relación de especies autóctonas de la Península Ibérica, idónea para albergar entomofauna asociada a los sistemas agrícolas, mediante la creación de cubiertas vegetales silvestres auxiliares, aumentando de esta forma, el suministro del alimento para abejas, mariposas e insectos de flores y arbustos, y que juegan un papel integral en la polinización de las plantas tanto de cultivos como silvestres, mejorando y salvaguardando la rentabilidad de muchos cultivos.

Presentamos composiciones de semillas de especies hospedadoras de entomofauna beneficiosa para la agricultura y para el control ecológico de plagas en cultivos.

Con su uso aumentamos la diversidad del paisaje agrario, a través de la creación de hábitats seminaturales, consiguiendo a través de ello, la mejora de la estructura del suelo orgánico y favoreciendo por tanto la presencia de entomofauna auxiliar, sobre todo de insectos polinizadores, los cuales, son elementos estratégicos de los ecosistemas, y que se sitúan en la base de la pirámide ecológica, dada su capacidad de perpetuar la cubierta vegetal. Si las poblaciones de polinizadores disminuyen por cualquier causa, también lo harán muchas plantas, frutos y semillas que son consumidas por otros insectos, aves, mamíferos u otros animales. El resultado posible, que se ha constatado en algunos casos, es una reacción en cadena que disminuye la biodiversidad y provoca un decaimiento general del ecosistema.

Composición de especies polinizadoras

Relación de semillas de especies autóctonas, tanto de especies herbáceas como de flores silvestres, hospedadoras de entomofauna beneficiosa para la agricultura y para el control ecológico de plagas en cultivos. Aptas para la creación de cubiertas auxiliares, que mejoran la alimentación de abejas, mariposas e insectos de flores, contribuyendo a aumentar la polinización de las plantas agrícolas y silvestres, ayudando al control natural de plagas.

Se trata, por tanto, de composiciones semillas de plantas insectarias beneficiosas para la polinización y el control natural de plagas.

Con su uso aumentamos la diversidad del paisaje agrario, a través de la creación de hábitats seminaturales, consiguiendo la mejora de la estructura del suelo y favoreciendo por tanto la presencia de entomofauna auxiliar, sobre todo de insectos polinizadores, los cuales, son elementos estratégicos de los ecosistemas, y que se sitúan en la base de la pirámide ecológica, dada su capacidad de perpetuar la cubierta vegetal. Si las poblaciones de polinizadores disminuyen por cualquier causa, también lo harán muchas plantas, frutos y semillas que son consumidas por otros insectos, aves, mamíferos u otros animales. El resultado posible, que se ha constatado en algunos casos, es una reacción en cadena que disminuye la biodiversidad y provoca un decaimiento general del ecosistema.

Composición de semillas de polinizadoras ↓

La tendencia a la simplificación de los cultivos, en especial de los intensivos, ha derivado en un empeoramiento sustancial de las cualidades biológicas de los mismos, minimizando, cuando no eliminando totalmente, la presencia natural de flora silvestre y de insectos polinizadores, vitales entre otras cosas, para el control de plagas o la propia polinización de los cultivos.

Una adecuada composición de vegetación atrayente de insectos puede llegar a incrementar en 10 el número de especies de entomofauna auxiliar, siendo la mortalidad de cocoides y pulgones el doble gracias a este tipo de plantas. La utilización de plantas insectarias y polinizadoras es beneficiosa ya que puede sustituir a los pesticidas, que matan tanto a insectos dañinos como a beneficiosos.

Así en SEMILLAS CANTUESO proponemos una relación de especies autóctonas de la Península Ibérica, idónea para albergar entomofauna asociada a los sistemas agrícolas, mediante la creación de cubiertas vegetales silvestres auxiliares, aumentando de esta forma, el suministro del alimento para abejas, mariposas e insectos de flores y arbustos, y que juegan un papel integral en la polinización de las plantas tanto de cultivos como silvestres, mejorando y salvaguardando la rentabilidad de muchos cultivos.

Presentamos composiciones de semillas de especies hospedadoras de entomofauna beneficiosa para la agricultura y para el control ecológico de plagas en cultivos.

Con su uso aumentamos la diversidad del paisaje agrario, a través de la creación de hábitats seminaturales, consiguiendo a través de ello, la mejora de la estructura del suelo orgánico y favoreciendo por tanto la presencia de entomofauna auxiliar, sobre todo de insectos polinizadores, los cuales, son elementos estratégicos de los ecosistemas, y que se sitúan en la base de la pirámide ecológica, dada su capacidad de perpetuar la cubierta vegetal. Si las poblaciones de polinizadores disminuyen por cualquier causa, también lo harán muchas plantas, frutos y semillas que son consumidas por otros insectos, aves, mamíferos u otros animales. El resultado posible, que se ha constatado en algunos casos, es una reacción en cadena que disminuye la biodiversidad y provoca un decaimiento general del ecosistema.

Composición de especies polinizadoras

Relación de semillas de especies autóctonas, tanto de especies herbáceas como de flores silvestres, hospedadoras de entomofauna beneficiosa para la agricultura y para el control ecológico de plagas en cultivos. Aptas para la creación de cubiertas auxiliares, que mejoran la alimentación de abejas, mariposas e insectos de flores, contribuyendo a aumentar la polinización de las plantas agrícolas y silvestres, ayudando al control natural de plagas.

Se trata, por tanto, de composiciones semillas de plantas insectarias beneficiosas para la polinización y el control natural de plagas.

Con su uso aumentamos la diversidad del paisaje agrario, a través de la creación de hábitats seminaturales, consiguiendo la mejora de la estructura del suelo y favoreciendo por tanto la presencia de entomofauna auxiliar, sobre todo de insectos polinizadores, los cuales, son elementos estratégicos de los ecosistemas, y que se sitúan en la base de la pirámide ecológica, dada su capacidad de perpetuar la cubierta vegetal. Si las poblaciones de polinizadores disminuyen por cualquier causa, también lo harán muchas plantas, frutos y semillas que son consumidas por otros insectos, aves, mamíferos u otros animales. El resultado posible, que se ha constatado en algunos casos, es una reacción en cadena que disminuye la biodiversidad y provoca un decaimiento general del ecosistema.

Composición de semillas de polinizadoras ↓

Setos y linderos

La cuestión es:

Cuanto más simple es un sistema, más vulnerable y abocado está al desequilibrio, por el contrario, cuanto más biodiverso, más resiliente, estable y productivo será.

Solo hay que entender cómo funciona la naturaleza y trabajar a favor de ella, con el objetivo de crear zonas de cultivo vivas y diversas.

La transformación de los campos de cultivo en un mero sustrato productivista a base de químicos es un verdadero desastre medioambiental.  A la erosión del terreno y a la pérdida de suelo fértil, que afecta a gran parte de las tierras de cultivo, se añade la compactación del suelo y la reducción de su capacidad para retener e infiltrar el agua de lluvia, así como la drástica caída de la biodiversidad, que pone a todo el sistema en riesgo.
La desertificación inducida por las malas prácticas agrícolas y el cambio climático local contribuyen a agudizar los efectos del cambio climático global, y entre ambos cambios, crean un circulo vicioso que se retroalimenta constantemente.
Una de las consecuencias de la extrema simplificación que induce la agricultura actual es la aniquilación de los setos en las lindes, además de las desacertadas políticas de la PAC, que además hasta hace bien poco, premiaban económicamente el terreno “limpio” .

Los setos entre parcelas con especies autóctonas de árboles y arbustos  cumplen muchísimas funciones ecológicas, todas ellas positivas.  Al multiplicar la biodiversidad, mejoran el equilibrio ecológico y los servicios gratuitos de los ecosistemas a los cultivos.

Algunas de las contribuciones de los setos al ecosistema agrario son :

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Aportan materia orgánica al suelo rica en minerales, lo que favorece una mejor hidratación de los terrenos y la vida microbiana del suelo, ayudando a regenerar el suelo y su fertilidad.
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Mantienen corredores de biodiversidad entre parcelas tanto animal como vegetal.

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Crean microclimas favorables: proveer sombra, evitar islas de calor, amortiguar el viento, mantener una mayor humedad en el ambiente.

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Favorecen la conservación de especies autóctonas de árboles, arbustos y plantas, afectados por la deforestación y las repoblaciones simplistas e inadecuadas.

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Previenen y mitigan los efectos de la sequía, al favorecer una mayor humedad del terreno, la una mayor infiltración del agua de lluvia y evitar la excesiva escorrentía / lavado del terreno (y por tanto la erosión y la desertificación).

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Ofrecen cobijo y alimento a multitud de especies de insectos, polinizadores, pájaros, anfibios, pequeños mamíferos… que prestan servicios ecosistémicos impagables  (y así evitamos que coman los cultivos, pues de otra forma, no se les deja otra opción.
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Generan entornos diversos que ayuden a biodiversificar la fauna y flora, lo que ayuda a prevenir plagas.

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Es otra forma de obtener otros rendimientos del campo en forma de plantas comestibles y medicinales, frutos, leña, miel …

Por todo ello es urgente recuperar áreas semisilvestres entre cultivos, como se ha hecho siempre (antes del alicatado total del suelo agricola).  No sólo porque otras especies vegetales y animales también tienen derecho a vivir; también porque es la única forma de no convertir las tierras de cultivo en áreas de desequilibrio y faltas de vida.

Praderas auxiliares e islas de Biodiversidad

Una de las principales ventajas de la agricultura ecológica sobre la agricultura convencional es la sustancial mejora de la biodiversidad que se consigue en los hábitats asociados a la misma. Una mayor proporción de áreas naturales o semi-naturales en cultivos ecológicos suponen un factor añadido para el agricultor, que permite un funcionamiento más sostenible por la propia auto-regulación del agrosistema.

Esta mejora pasa por la creación de islas de biodiversidad y reservorios ambientales, generalmente en zonas improductivas o duramente degradadas del propio cultivo, que logran recuperarse mediante el uso adecuado de revegetaciones propicias para albergar entomofauna auxiliar, vital para la correcta polinización de los cultivos. La creación de estas islas, son además un efectivo método de control biológico de plagas, por el equilibrio dinámico que tiende a darse entre la propia fauna que se hospeda en los micro-hábitats creados.

Un fácil, económico y ambientalmente sostenible sistema para mejorar la calidad de los productos agrícolas, así como del propio agrosistema, que minimiza la degradación del suelo, intensifica la transformación de nutrientes, disminuye los gastos de mantenimiento y mejora la calidad del paisaje.

Desde SEMILLAS CANTUESO, hemos desarrollado diversas mezclas de semillas autóctonas auxiliares para cultivos agrícolas, con el objetivo de la creación de rodales de vegetación e implantación de islas de reserva, lindes y ribazos, de cara a conseguir la sostenibilidad en la gestión de los sistemas agrarios de nuestro país.

Para ello hemos seleccionado especies tanto de herbáceas naturalizadas como de especies arbustivas, de fácil germinación y gran adaptabilidad y desarrollo a todo tipo de ecosistemas, adecuadas para la creación de márgenes de sendas, caminos y entornos de construcciones rurales, todas ellas favorecedoras de biodiversidad de flora y fauna silvestres.

Mezclas de semillas para Islas de Biodiversidad

Los cuatros pilares básicos de la fruticultura ecológica radican en la gestión integral del suelo para evitar pérdida en la calidad del mismo, el control ecológico de plagas, el fortalecimiento de la biodiversidad asociada al cultivo, y muy especialmente la fertilización biológica del fruto. Estos cuatro puntales se alcanzan con una gestión integral del territorio sobre el que se asientan las hileras de

Composición de semillas para Islas de Biodiversidad y praderas auxiliares ↓

Praderas Apícolas

La apicultura ha demostrado ser un sector pujante de la economía española y andaluza, por sus excelentes cualidades productivas, lo cual tiene mucho que ver con la biodiversidad florística que puede encontrarse a lo largo de la geografía de toda la Península Ibérica. Así, España se sitúa como una potencia de primer nivel, pero que debe enfrentarse a importantes retos para mantener su posición y crecimiento.

No sólo la mejora genética de las diversas especies de abejas, sino el fomento de hábitats adecuados para la mejora continua de los productos derivados, resultan vitales para la consolidación y crecimiento del sector, aumentando la calidad de la oferta, el rendimiento de la producción, y suponiendo un plus extraordinario que asegure la diferenciación de los productos.

En este sentido en SEMILLAS CANTUESO contamos con una amplísima relación de semillas de especies autóctonas de la Península Ibérica, con una demostrada eficacia, tanto como hospedadoras de entomofauna auxiliar, como fuentes alimenticias de néctar y polen, especialmente atractivas para las abejas, que favorecen la polinización de los cultivos, y cuya escalonada floración, asegura la producción melífera desde el otoño temprano hasta comienzos del verano, provocando además un agradable impacto visual.

Por ello, es muy recomendable su establecimiento y proximidad, a cultivos tradicionales, para favorecer la polinización y a la misma vez, favorecer la sostenibilidad y la biodiversidad en los sistemas agrícolas.

Pradera Apícola con especies Melíferas

Mezcla de semillas de especies autóctonas para la creación y/o restauración de prados silvestres, formada en su totalidad por especies productoras de néctar y polen y muy atractivas para todo tipo de insectos polinizadores como abejas, abejorros y mariposas. Composición realizada 100% con flores silvestres de marcado carácter apícola, de floración escalonada, asegurando la producción melífera desde el otoño temprano hasta comienzos del verano, provocando además un agradable impacto visual e indicadas para todo tipo de suelo y climas.

Muy recomendable su uso en zonas próximas a cultivos tradicionales, para favorecer la polinización y a la misma vez, favorecer la sostenibilidad y la biodiversidad en los sistemas agrícolas.

Composición de semillas para praderas apícolas ↓

Cubiertas vegetales para abono verde

Cuando hablamos de “abonado en verde” hacemos referencia a la utilización de cultivos de vegetación rápida, que se cortan y se entierran en el mismo lugar donde han sido sembrados y que están destinados especialmente a mejorar las propiedades físicas del suelo, a enriquecerlo con un “humus joven” de evolución rápida además de otros nutrientes minerales y sustancias fisiológicamente activas, así como a activar la población microbiana del suelo.

El uso de abonos verdes protege la tierra de la erosión, cuestión de no poca envergadura en España. Los nitratos naturales no son arrastrados –como ocurre con los procedentes de abonos químicos, que contaminan las aguas subterráneas y de allí las fuentes y ríos.

Los abonos verdes pueden aumentar el fósforo asimilable, así como el potasio y otros elementos, y todo ello hace que los microorganismos se desarrollen de forma notable tras el abono verde. A su vez fomenta la descomposición de restos vegetales que originarán el humus y estructurarán el suelo. Éste quedará aireado, ligero y fácil de trabajar -gracias también a la acción mecánica de las raíces- multiplicando varias veces el número de lombrices.

Más información

Se siembran antes o después de los cultivos principales, o intercalados entre las líneas, midiendo muy bien los momentos de siembra y de siega. Constituirá una terapia ideal para tierras poco productivas debido a suelos desestructurados, compactados, agotados o contaminados.

También se benefician tierras en mejor estado. El suelo no es inerte, son precisamente los organismos vivos que en ella viven los que hacen posible su fertilidad haciendo de la materia muerta la base para la nueva vida. Todo lo que sea, por tanto, fomentar la existencia y dinamismo de tales organismos llevará a un suelo más sano y productivo.

En las tierras agrícolas convencionales el suelo ejerce como casi única función la de sostén de las plantas. La extracción de energía que realiza el cultivo se restituye mediante materias sintéticas casi siempre contaminantes, tanto en su producción como en su aplicación, lo que contribuye a la degradación del agrosistema. Los cultivos de estas tierras requieren permanentes cuidados, pues son ecosistemas muy simplificados, inestables y desequilibrados. Los cultivos producidos son débiles y por tanto muy sensibles a los fitófagos, terminando allí la cadena trófica al haber eliminado el máximo posible de otras plantas (malas hierbas) e insectos.

La Agroecología busca siempre la forma de mantener al máximo los ciclos naturales, ya sea restituyendo materia orgánica o -mejor- fomentando su formación en el agrosistema. Y una muy buena forma es mediante el uso de los abonos verdes. Así se conserva la diversidad vital del suelo, fuente de equilibrio y origen de la salud y productividad de los mismos.

Efectos favorables del abonado verde:

  • Estimulan de forma inmediata la actividad biológica y mejoran la estructura del suelo.
  • Protegen al suelo de la erosión y la desecación durante el desarrollo vegetativo, mejoran la circulación del agua en el mismo.
  • Aseguran la renovación del humus estable, acelerando su mineralización mediante el aporte de humus más “joven” y más activo.
  • Enriquecen al suelo en nitrógeno, si se trata de leguminosas, e impiden, en gran medida la lixiviación del mismo y de otros elementos fertilizantes.
  • En su descomposición, se liberan o sintetizan sustancias orgánicas fisiológicamente activas, que tienen una acción favorable sobre el crecimiento de las plantas y su resistencia al parasitismo.
  • En los sistemas cerealistas, aseguran una mejor descomposición de la paja del cereal, al mantener el medio más húmedo, equilibrar la relación C/N y activar los microorganismos responsables de la misma.
  • Limitan el desarrollo de malezas, directamente por el efecto de la cubierta vegetal en sí misma e indirectamente porque ciertos abonos verdes tienen poder desherbante, como el alfortón (fagopyrum esculentum), o la facelia (hacelia tanacetifolia).

CARACTERÍSTICAS DESEABLES EN UN ABONO VERDE

Un abono verde ideal posee tres características importantes:

  • Un crecimiento rápido.
  • Follaje abundante y suculento.
  • Habilidad de crecer bien en suelos pobres.

ESPECIES UTILIZADAS COMO ABONOS VERDES

Las leguminosas son las más empleadas dada su capacidad para fijar el nitrógeno atmosférico, en favor de los cultivos. Muy apreciadas por la facultad de fijar el nitrógeno atmosférico gracias a las bacterias que se encuentran en sus raíces –llegan a fijar 463 kg. del mismo por ha./año. Para aportarlo al suelo se siega la planta inmediatamente tras la floración y se deja que se descomponga en la superficie como acolchado (después se puede incorporar ligeramente al suelo). Suelen disponer de raíces pivotantes (de eje preponderante) que mejoran el terreno con la penetración de sus raíces. Tienen más de un metro de longitud.

Las gramíneas – Siempre asociadas a las leguminosas (vezas y guisantes forrajeros), mejoran mucho el terreno y forman humus estable. Rebrotan sin interrupción y trabajan bien la tierra , pues las raíces de las gramíneas mejoran el terreno ablandándolo en la superficie. Su masa vegetal es importante y así compensan la poca de las leguminosas.

Centeno, avena (Avena sativa).

Las crucíferas. Entre sus cualidades caben destacar:

  • Crecen muy rápido – se puede obtener el abono verde en menos de dos meses.
  • Asfixian las hierbas adventicias.
  • Pueden utilizar y acumular en su parte aérea reservas minerales, que extraen del subsuelo con más facilidad que otras plantas.
  • Particularmente dejan azufre disponible en el suelo.
  • Pioneras: pueden crecer en tierras muy pobres en humus, donde las leguminosas no podrían implantarse.
  • Segadas y dejadas sobre el suelo se descomponen rápidamente.

CONSIDERACIONES PRÁCTICAS

Cada abono verde tiene unas características específicas definidas por su masa vegetativa, su rapidez de crecimiento, la cantidad de residuos que aporta, la incompatibilidad con el cultivo anterior o siguiente en la rotación, los diferentes requerimientos nutricionales, de pH y texturales, su rusticidad… Todo esto habrá que tener presente a la hora de elegir un abono.

Composiciones de semillas para abono verde

Mezcla de semillas de especies de gramíneas, leguminosas y crucíferas, adecuadas para la creación o restauración de “colchones de vegetación” con funciones de abonado ecológico de suelos degradados o simplemente como método para enriquecer de forma natural la estructura de los suelos.

Formada por especies de rápido crecimiento, produciendo rápido y suculento follaje , y con la particularidad de gran facilidad para crecer bien en suelos pobres.

Composición rica en especies forrajeras , muy adecuadas también para el pastoreo.

Indicar, que cada composición de semillas para la producción de abono verde, tiene unas características específicas definidas por su masa vegetativa, su rapidez de crecimiento, la cantidad de residuos que aporta, la incompatibilidad con el cultivo anterior o siguiente en la rotación, los diferentes requerimientos nutricionales, de pH y texturales, su rusticidad… Todo esto habrá que tener presente a la hora de elegir un tipo de mezcla para la producción de abono verde.

Composición de semillas para abono verde ↓

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